El mito del bloqueo

octubre 31, 2012 § 5 comentarios

writer's block - crushed and crumpled paper on...

«¿Por qué dices que el bloqueo del escritor no existe?», me han disparado alguna vez. La respuesta siempre es la misma: porque es un eufemismo, un pretexto rápido y cobarde de quien rodea explicar qué le pasa o, peor aún, enfrentarse a sus propias turbulencias.

El Bloqueo del Escritor es ese estado en el cual un picateclas se sienta frente a su máquina sin encadenar dos palabras seguidas por mucho que lo intenta. Que el autor posea una idea o no da igual. Sólo está ahí con la mirada perdida, paseando por la habitación, buscando cualquier excusa para no escribir, despeinándose de desesperación, encadenando palabras sin sentido o tragándoselas en cuanto aparecen sin poder evitarlo, preso de una etérea pereza fatigosa y enfermiza.

Lo que me lleva a dos noticias buenas y una mala.

La primera buena noticia es que a todos nos ocurre de vez en cuando. A todos, sin excepción. A algunos más que a otros, más o menos tiempo, durante una novela o en un texto pequeño. A todos. No hay nada humillante en eso, ni es preocupante y salimos a flote en algún momento. Ya sabes: Keep Calm.

La mala es que existen tantas razones como plumas. Igual es el miedo al qué dirán, a molestar, a la critica, al público invisible, a no dominar una narración, contemplar un monstruo de dudas imaginario, afrontar una etapa repleta de problemas urgentes, una experiencia traumática reciente; sea lo que sea, está en tu cabeza y es único como una huella dactilar.

La segunda buena noticia es que puede solucionarse. Tienes vías rápidas, como desconectarte de Internet, usar un reloj de cocina o sentarte de una maldita vez a hilar frases sin sentido hasta que lo adquieran. Otras quizá requieran introspección por tu parte y descubrir qué te perturba y aprender a apartarlo. Y mientras tanto… Keep Writing.

Llamarlo Bloqueo del Escritor es insultar al resto de profesiones ingeniosas y creativas. Pintores, programadores, músicos, arquitectos, diseñadores… tipos cometidos que llegado el momento se sienten vacíos frente una pantalla o folio en blanco. Es posible aprender de ellos y viceversa y es más: somos tan parecidos que podemos arrancar cruzando las fronteras de nuestros hemisferios: un trabajador plástico escribiendo en papel su proyecto, un ingeniero dibujando esquemas, un arquitecto buscando armonías o un músico acudiendo a las matemáticas para su rítmica son  algunos ejemplos.

La creatividad es un músculo y la capacidad de esfuerzo también. Igual que entrenar sólo una parte de nosotros modela anatomías deformes como cruasanes, debemos mantener nuestra inventiva y ahínco en forma. Y siguiendo la analogía, es necesario comer y dormir cuanto pida el cuerpo. Solventado eso, sólo queda preguntarnos qué es lo disfuncional, qué nos aterra o avergüenza, encontrar la manera de vivir a través ello y escribir, escribir, escribir.

Erica Jong decía —y puede ser un buen resumen a este post—, que: «todos los problemas de escritura son problemas psicológicos. El bloqueo usualmente proviene del miedo a ser juzgado. Si imaginas que el mundo te escucha, jamás escribirás una sola línea».

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§ 5 respuestas a El mito del bloqueo

  • Mi hermana ha compartido conmigo esta estupenda entrada al blog, pues yo misma, (ilustradora y escritora en proceso) he estado estos últimos dos días en un bloqueo que me ha producido dolores de cabeza importantes.
    Lo peor ya no es el ser consciente del miedo que impide avanzar,pues soy consciente, (en mi caso) de que con un proyecto de fin de grado a la vuelta de la esquina todo me parece apresurado y forzado,así mismo como estoy al tanto de que con este último “examen” no tengo que contentarme a mí misma, si no a un público y aun así he de ignorar al público y trabajar para mi misma.

    Te tomas un mini descanso, hablas con personas cercanas,compartes experiencias “laborales” por llamarlas de alguna forma, caminas un poco y a seguir escribiendo, dibujando, componiendo, etc.

    Siempre he pensado que un bloqueo puede ser un pequeño bache tras el cual, puedes incluso volver con una mentalidad mucho más predispuesta a lo que se te eche encima.

    ¡He disfrutado mucho el post!

    • Vincenzo dice:

      ¡Muchas gracias por tu comentario, Zalagathalagath!

      Como dices, hay mil formas de salir del bache —porque, en el fondo, son solo eso: baches—, y es en las ganas de acometer una o varias de esas maneras donde, plácidamente, más de uno se duerme. ¡A la hoguera con ellos!

      Me alegra que te gustara el post :)

      ¡Mucho ánimo con tu proyecto de final de grado!

      PS: ¿sois las hermanas trabalenguas, verdad? ¿VERDAD?

  • […] como gota desde Tinta Al Sol (altamente recomendable y descubierto gracias a Marina). Me recuerda a cuando resumí, con Erica Jong y su “todos los problemas de la escritura son psicológicos”, por qué no existe el bloqueo del […]

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