Cuenta tus historias

diciembre 26, 2012 Comentarios desactivados en Cuenta tus historias

The Story of Stuff

(Photo credit: Wikipedia)

Pensamos en historias desde que tenemos uso de razón. Nuestros dedos o las pinzas de la ropa bastaban como protagonistas. Unos a los que obligábamos a dialogar en escenas que cargaban el peso de una aventura que transcurría sólo en nuestra cabeza. Seguro que alguien se salvó de caerse por el precipicio de la mesa del comedor. Luego nos educan para que dejemos de inventar, pero todavía las construimos cuando contamos qué sucedió semanas atrás, saliendo de un bar. Internet está especialmente llena éstas, de personas que narran sus peripecias en una situación concreta o cómo superaron un obstáculo, con mayor o menor acierto. Da igual que lo que cuenten se pudiera resumir en dos palabras. El caso es que lo hacen porque las historias están en nosotros.

Muchas de ellas no tienen inicio ni final aparente, pero las circunstancias desembocaron allí. Explicaciones tras quien despertó con dolor de cabeza y ganas de morirse bajo las mantas. Quizá se pasó la noche de fiesta; se agotó en una contrarreloj por cumplir un plazo de entrega o salió de casa con truenos, rayos y centellas en su camino a una cita. Siempre hay una historia detrás de cada acto. Y en el fondo tanto da si carece de giro extraordinario, si prescindimos de seleccionar con cautela qué diremos; si recapitulamos y situamos una acción en una jornada es que hay algo por explicar.

Puede que falle la expresión, que ignoremos cómo empezar o terminar, los detalles necesarios para hacerla creíble, pero enriquecemos cómo relatamos los acontecimientos, precisamente, a fuerza de contarlos. Es como esa anécdota que al principio cuentas atropelladamente y luego, repitiéndola, escoges los mejores momentos y descartas los sobrantes hasta que, al final, suena a nueva.

Y con esto no te exijo que rescates el escritor o el raconteur que llevas dentro. No trato de colocarte una navaja al cuello y que te desnudes. Ni siquiera hago hincapié en que las historias más vergonzosas, ésas en las que sales mal parado de puro ridículo o por traicionarte a ti mismo, son las que más éxito tienen habitualmente; ni que experimentes una catarsis, convirtiéndote en una persona nueva; ni que expongas las miserias de tu mundo al contraluz de instantes de felicidad.

Sólo sé consciente de que todos contamos historias. Que es natural. Que al margen de quien lo haga mejor, con más estilo o como quieras llamarlo, narrar una aventura, una anécdota o una situación es darle la oportunidad a alguien de que camine contigo por ese sendero que tú tan bien conoces. Pierde el miedo. Has estado ahí, en la realidad cotidiana o entre las bambalinas del teatro de tu mente. Comparte qué pasó, lo que viste, oíste, saboreaste, oliste o tocaste, de principio a fin (aunque no necesariamente empezando por el inicio y terminando en el final). Juega con las palabras y narra hasta maravillarte cuando redescubras cómo se entrelazan los hechos. Paga con historias al que espera, escuchándote, al otro lado de ellas y espera, o no, a ver si tienen efecto, o no.

Hazlo como quieras. Pero cuenta tus historias mientras puedas.

Anuncios

Etiquetado:,

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo Cuenta tus historias en Vincenzo Sastre.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: