¿Papel o electrónica?

febrero 18, 2013 § 3 comentarios

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(Photo credit: ReillyButler)

El sábado publiqué una cuña que ilustraba la gran dicotomía de todo lector: la tinta ¿sobre el papel o electrónica? Me sorprendió la aceptación que tuvo, especialmente en Twitter.

Según leí, la mayoría prefiere lo clásico, siendo la principal razón el tacto. Encontré quien discernía entre lectura de estudio y de placer, a quien le daba igual porque lo interesante era la sensación de abrir y pasar páginas y a quien la impresión en papel, simple y llanamente, le relaja. También gente encantada con el plástico y la electrónica, personas pragmáticas que valoran la utilidad y la economía de espacio y acceso por encima de todas las cosas.

Siendo este blog mío, ¿cuál es mi preferencia?

La respuesta más rápida es que sigo indeciso.

Hablando de brisas, esquivaré los pros y contras medioambientales por una sencilla razón: el discurso sobre qué soporte contamina más sigue en un pantano insondable de datos. Por lo que, si me lo permites, tiraré por lo personal.

Me complace abrir un libro y olerlo. Poco importa si es nuevo o viejo, siempre huele bien. Rescaté ejemplares de sótanos húmedos y disfruté como un yonki, a los diez años, del proceso de elaboración de papel en su fábrica; me resulta inconcebible que un libro, en condiciones normales, apeste.

Además, me gusta anotar en los márgenes de un libro, llenarlo de post-its, subrayar las frases y pasajes que me sedujeron y doblar una esquina si no puedo garabatear. Acostumbro a llevar un título a cuestas por medio mundo, comprándolo en la estación de salida si hace falta. De hecho, les otorgo cierta sacralidad, vinculándolos a momentos, personas y lugares. Y esa magia, esos pequeños rituales, sensiblerías a fin de cuentas, se pierden con un ebook.

Pero también es verdad que cada año soy más desapegado. El exceso material me incomoda y soy consciente de que, por mucho que anhele una biblioteca rebosante, jamás podría cargarla arriba y abajo cómodamente. Ahí me ganan los libros electrónicos; más todavía si contamos que en los próximos años aparecerán versiones a prueba de bombas de los dispositivos actuales.

Por otro lado, me molestan las políticas de DRM. Hace meses leí a un tipo comentar que deshacerse del DRM de un libro electrónico o convertirlo a PDF, para él, era el equivalente moderno a cambiarle la portada por una que protegiera de la mirada de extraños. Comparto el sentimiento. Una vez adquirido un título, nadie tiene por qué meter las narices en mis hábitos de lectura, por muy autor, vendedor o Amazon que sea. Menos todavía con eufemismos del estilo “conocer mejor a nuestro cliente” cuando realmente, en tu casa y en la mía, se diría “queremos controlar qué, dónde y cómo lees”, que queda más conciso y honesto. Eso, o compro una edición rarísima del Which Lie Did I Tell? de William Goldman y un libro de Dora la Exploradora y alguien en Amazon sufre un derrame cerebral.

Llegados hasta aquí, si tuviera que mojarme, si el futuro de la humanidad dependiera de mi decisión, elijo el papel, aunque sospecho que, en unas décadas, ambos formatos coexistirán en armonía.

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§ 3 respuestas a ¿Papel o electrónica?

  • Esagui dice:

    Estamos en las mismas…literalmente en casi todo, hace unos días también hice una entrada al respecto y tuvo bastante aceptación y mucho movimiento de comentarios, un poco en el blog, pero mucho e las redes sociales.

    http://contraelpromediomexicano.com/2013/02/12/e-books-y-la-paranoia-por-desaparecer-los-libros-fisicos/

    Como siempre un tema de polémica, sin embargo creo, que como el razonamiento que llegaste al final, estas dos nuevas “técnicas” para leer tendrán que coexistir y aprender a respetarse, porqué la lectura simple y llanamente llego para quedarse, y las nuevas generaciones siempre gozaran y explotaran las nuevas tecnologías para hacer “eso” que antes costaba esfuerzo, sin esfuerzo alguno.

    • Vincenzo dice:

      En el fondo nos encanta polarizarnos :)

      Eso sí: ya que el formato se hace digital, espero que en ese futuro los libros electrónicos permitan, de base, más juego que los formatos actuales.

      • Esagui dice:

        Claro siempre defenderemos nuestro punto hasta la muerte…y siempre encontraremos a ese enemigo al que debemos aplastar por pensar diferente jajaja

        El formato físico ya dio todo lo que podría aportar, es por eso que creo que el electrónico tendrá (o debí decir “tiene”) un boom bastante impresionante y largo, porque con imaginación se pueden reinventar la rueda y dar un nuevo giro de tuerca.
        Ya sea agregando vídeos, haciendo “reales” los soundtrack’s o demás “anexos” que irremediablemente se convertirán en “valor agregado” el problema es si las editoriales nos venderán eso o simplemente nos lo regalaran.

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